Los auriculares de los adolescentes preocupan a sus padres


Las listas de preocupaciones de los padres son generalmente largas y se alargan cuando sus hijos llegan a la adolescencia. Parece que los temores por la pérdida de la audición encabezan muchas de esas listas.

De hecho, los padres se preocupan más por que sus hijos perjudiquen su audición que por otros problemas de salud, como infecciones en los oídos, problemas de sueño y asma, según una encuesta realizada en la primavera por la American Academy of of Otolaryngology--Head and Neck Surgery (Academia de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello).

Según los especialistas en audición, los temores no son infundados. Como los reproductores de música personales se han convertido en el pan de cada día para los adolescentes, los médicos señalan que están viendo cada vez más niños y adolescentes para evaluaciones de la audición.

"Ciertamente estamos viendo más y más niños que parecen estar perdiendo la audición", aseguró el Dr. David Tunkel, jefe de otorrinolaringología pediátrica del Centro infantil de la Johns Hopkins y presidente electo del comité de otorrinolaringología pediátrica de la academia.

Aunque los estudios que relatan el aumento de la pérdida de la audición son escasos, señaló Tunkel, la evidencia anecdótica de que la pérdida de la audición está ocurriendo antes es clara. "Ciertamente estamos haciendo más pruebas", dijo, y otros expertos coincidieron.

Alrededor del 12.5 por ciento de los niños estadounidenses de 6 a 19 años, unos 5.2 millones, han sufrido daño permanente en la audición por la exposición excesiva al ruido, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

El aumento en la popularidad de los reproductores de música personal, junto a la pasión de los adolescentes por los conciertos de rock ruidosos, subyace a buena parte del problema. aseguró Tunkel.

La Dra. Marcella Bothwell, otorrinolaringóloga pediatra y cirujana de cabeza y cuello del Hospital infantil Rady de San Diego, estuvo de acuerdo. "Cada niño tiene un reproductor de música personal", dijo, y su pasión por los conciertos de rock es bastante conocida.

Eso es un problema únicamente porque la exposición a la música de estas fuentes puede ser peligrosamente ruidosa, dijo.

Por ejemplo, un susurro está a unos 30 decibeles, la unidad de medida para el sonido usada por los especialistas en la audición. La música fuerte, pero no tan fuerte que ahogue las conversaciones, está a unos 85 decibeles, según la academia.

Sin embargo, según los estándares de seguridad federales para sitios de trabajos, "si usted está expuesto a 85 decibeles durante ocho horas de trabajo, necesitará usar protección para los oídos", aseguró Bothwell.

Además, la música de los reproductores personales y los conciertos de rock sin duda puede ser más ruidosa que eso, digo. Algunos reproductores de música personales pueden emitir música a 115 decibeles, según la academia.

Los ruidos a partir de los 100 decibeles pueden perjudicar la audición luego de quince minutos, dice.

Sin embargo, hay mucho que los padres pueden hacer para preservar la audición incluso del mayor fanático adolescente de la música, señalaron Tunkel y Bothwell.

  • Eduque a los adolescentes sobre la pérdida de la audición inducida por el ruido. Luego hay que "facultarlos" para asumir la responsabilidad, aseguró Bothwell. Eso funciona mejor, dijo, que los padres diciéndole a los adolescentes que les confiscarán el reproductor de música luego de una hora, el tiempo límite diario recomendado por Bothwell.

  • Piense en comprar equipo protector. Los auriculares que aíslan el ruido, por ejemplo, pueden bloquear el ruido ambiental, por lo que la persona puede escuchar y disfrutar la música a volúmenes más bajos. Los tapones sencillos para los oídos pueden reducir el volumen del concierto, pero los modelos más grandes que se usan sobre las orejas funcionan mejor, dijo.

  • Compre un reproductor de música personal con opciones de volumen. Algunos reproductores tienen controles de volumen máximo incorporados que pueden ser establecidos por el usuario.

  • En los conciertos de rock, use equipo protector. Los investigadores de la Universidad de Minnesota examinaron a 29 asistentes a conciertos antes y después de que asistieran a tres conciertos, sentados en diferentes lugares con relación al escenario. Los niveles de sonido superaron todos los niveles de seguridad ocupacional, sin importar dónde estaban sentados.

  • Asegúrese de que los adolescentes sepan qué tan fuerte es demasiado fuerte. Tunkel sugiere una prueba sencilla. Si otros pueden escuchar la música, cuando un adolescente está escuchando con auriculares o con los tipo "earbud", la música es demasiado fuerte.

  • Señale a los músicos que sean buenos modelos para imitar. Muchos músicos se esfuerzan para proteger su audición. "Los padres deberían señalar eso", aseguró Bothwell.


Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare


FUENTES: Marcella Bothwell, M.D., pediatric otolaryngologist/head and neck surgeon, Rady Children's Hospital, San Diego; David Tunkel, M.D., chief, pediatric otolaryngology, Johns Hopkins Children's Center, Baltimore; survey, American Academy of Otolaryngology--Head and Neck Surgery, May 2009; April 2006, Otolaryngology--Head and Neck Surgery; American Academy of Otolaryngology--Head and Neck Surgery (www.entnet.org); U.S. Centers for Disease Control and Prevention (www.cdc.gov)

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